La implantación de catéteres venosos es algo esencial en la medicina hospitalaria. A pesar de las grandes ventajas que esta técnica ofrece, tiene diversos inconvenientes como ser una fuente de riesgo de infecciones nosocomiales.
El riesgo de bacteriemia es mayor en catéteres venosos centrales (CVC) que en catéteres venosos periféricos (CVP). La mayor parte de los casos se deben a Staphylococcus aureus en los CVP.
Este riesgo está relacionado con la aparición de flebitis; aunque lo que esta produce es inflamación, existe una pequeña relación con la infección, pudiendo favorecer su aparición. Aun así, son numerosos casos los que presentan bacteriemia sin una inflamación previa.
La existencia de este pequeño riesgo hace plantear la necesidad de realizar un recambio cada 72 horas de las vías venosas periféricas, evitando así posibles complicaciones.
Se han establecido determinadas medidas para disminuir el riego de infección por CVC, incluyéndose: correcta asepsia en el lugar de inserción y la pronta retirada cuando dejen de ser útiles.
INFORMACIÓN SACADA DE:
- Capdevila J. El catéter periférico: el gran olvidado de la infección nosocomial. Rev Esp Quimioter. 2013; 26(1): 1-5. Disponible en: https://seq.es/wp-content/uploads/2009/12/seq.es_seq_0214-3429_26_1_capdevila.pdf
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